Por qué festejamos en la esquina de Alsina y Alem: una costumbre bien arequera
Cada vez que la Selección regala una alegría, en San Antonio de Areco se repite una escena que ya parece escrita de antemano: cientos de vecinos terminan encontrándose, casi sin necesidad de convocarse, en la esquina de Alsina y Alem.
📍Pasó otra vez después del multitudinario festejo de ayer y había ocurrido también tras los encuentros anteriores. Pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué justamente ahí? ¿Qué tiene esa esquina para haberse convertido, con el paso de los años, en el lugar elegido para celebrar las grandes noches del fútbol?
🇦🇷 No existe una explicación oficial ni un hecho puntual que marque el origen de esa costumbre. Algunos podrán pensar que influye la presencia de FM Sol; otros, que simplemente se trata de una esquina céntrica.
🔹Sin embargo, también podría haber sido cualquier otro lugar: el predio Colombo, donde sobra espacio; el Puente Viejo, quizás el rincón más emblemático de Areco; la Plaza Ruiz de Arellano o cualquier otra esquina de la calle Alsina. Y, sin que nadie lo decidiera, fue ese cruce el que terminó convirtiéndose en una especie de Obelisco arequero.
🚘 Quizás la respuesta sea mucho más sencilla. Los festejos no son solamente por el fútbol: también son una excusa para encontrarse. La calle Alsina concentra el movimiento, las bocinas, las banderas, los autos y esa vieja costumbre de pueblo de salir a dar la «vuelta del perro», de cruzarse con conocidos y ver pasar a los demás. Quizás por eso, cuando llega el momento de festejar, ese rincón aparece como el lugar más natural para compartir un abrazo, un canto o simplemente la alegría del momento.
🔂 Después del «Alsinazo» de ayer ya empezaron a aparecer algunas propuestas para mudar el punto de encuentro al mástil del Bulevar Héroes de Malvinas, con el argumento de que la esquina quedó chica para tanta gente. Habrá que ver si la idea prende o si, como suele pasar con las tradiciones que nacen de manera espontánea, termina pesando más la costumbre.
🇦🇷 Porque hay lugares que nadie elige oficialmente, pero que un pueblo adopta casi sin darse cuenta. Y, al menos por ahora, todo indica que Alsina y Alem es uno de ellos.