Polémica por un proyecto votado por la UCR y Fuerza Patria que desvirtuaba al Centro Cultural Vigil
El Concejo Deliberante retomó el tratamiento del proyecto impulsado por el concejal radical Marcelo Pereyra para habilitar la concesión de un espacio gastronómico dentro del predio cultural, iniciativa que ya había sido aprobada anteriormente, vetada luego por el intendente Francisco Ratto y que ahora regresó al recinto.
En medio de la controversia, artistas independientes defendieron el perfil cultural del lugar y el flamante unibloque justicialista encarnado por Viviana Sorchilli votó en contra de avanzar con un restaurante dentro del espacio.
El proyecto original de la UCR proponía concesionar un sector del mencionado edificio —incluyendo un área con parrilla y espacio gastronómico— bajo el argumento de “maximizar infraestructura” y generar recursos. Sin embargo, tras el rechazo expresado por talleristas, artistas y referentes culturales, comenzaron los cuestionamientos públicos.
Entre ellos, el artista Silvio Menconi sostuvo que la cultura necesita más espacios propios y remarcó que Areco ya cuenta con numerosos restaurantes, mientras que el centro cultural todavía tiene sectores sin terminar y con necesidades edilicias pendientes.
En la discusión tomó relevancia la postura de Viviana Sorchilli, quien aclaró que no había tenido oportunidad de votar el proyecto anteriormente porque se encontraba de licencia cuando fue aprobado.
Sorchilli rechazó la iniciativa y sostuvo que su postura responde a la defensa del espacio cultural. En ese marco, el hecho de que La Libertad Avanza coincidiera circunstancialmente en la votación no alteró el eje de la discusión, centrada en preservar el perfil cultural del lugar.
Posteriormente a la votación, Fuerza Patria tomó distancia de la postura que había acompañado inicialmente y difundió en sus redes sociales un video de la concejal Florencia Mendizábal, quien admitió que, tras escuchar a actores culturales, entendieron que la actividad gastronómica “no es compatible” con el centro cultural.
Desde el propio espacio incluso reconocieron que en un principio habían considerado correcta la propuesta impulsada por el radicalismo. Finalmente, el proyecto volvió a comisión por siete votos contra seis.