Peligra el funcionamiento del Hogar San Camilo por falta de fondos
El Hogar San Camilo de Vagues enfrenta una situación financiera delicada como consecuencia de pagos atrasados por parte del Estado nacional por prestaciones ya brindadas.
En un esquema donde su funcionamiento depende casi por completo de esos ingresos, organismos como la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y el PAMI mantienen con la institución una deuda cercana a los 500 millones de pesos.
Así, en el marco de las políticas de discapacidad impulsadas por el gobierno de Javier Milei, el sostenimiento cotidiano del hogar se ve cada vez más comprometido.
La estructura del hogar implica un funcionamiento continuo y de alta complejidad: 66 personas viven allí y requieren asistencia permanente, lo que demanda un equipo cercano a los 90 trabajadores que garantizan atención durante todo el día.
Ese servicio incluye desde cuestiones básicas como la alimentación y el alojamiento hasta atención sanitaria, provisión de medicamentos y espacios de rehabilitación. Cada uno de esos costos depende de los fondos que deben girar los organismos nacionales, lo que deja a la institución sin margen propio cuando esos ingresos se interrumpen.
Tal es así que los recursos acumulados que permitían sostener desequilibrios transitorios ya fueron utilizados casi en su totalidad.
Para una institución con gastos diarios fijos, estas variaciones no son neutras: los retrasos prolongados y los valores desactualizados impactan de forma directa. El resultado es un desfasaje creciente entre lo que cuesta sostener el servicio y lo que efectivamente se percibe.
En este escenario, la continuidad del servicio se sostiene con un margen cada vez más estrecho. Sin una regularización de los pagos y una actualización acorde de los valores, el riesgo de afectar la atención deja de ser una posibilidad lejana y pasa a formar parte de una preocupación concreta para la institución y toda la comunidad de Areco.
