Nuevo recuerdo desbloqueado: el barquito de Tito Serritella

 Nuevo recuerdo desbloqueado: el barquito de Tito Serritella

En la decada de 1990, el paisaje urbano de San Antonio de Areco contó con la presencia diaria de un barquito blanco montado sobre un chasis de colectivo.

El particular barco tenía dos pisos. Tito Serritellla salía todos los dias por un circuito ya establecido, y los niños lo esperaban con ansiedad en las esquinas del pueblo para dar unas vueltas y saludar a la gente por la calle con sus pequeñas manos.

Los más chicos, algunos acompañados por su papá o mamá, se subian a la nave que los llevaria de paseo por las calles de Areco, pasando por la costa del rio, el centro y las plazas. El barquito de Tito era un hecho social donde los niños conocian a otros arequeros de su misma temprana edad, pasajeros de un tiempo feliz.

Los padres de los nenes confiaban en la responsabilidad del capitan del barco, que ademas tenia un trato tierno y cariñoso con la pequeña tripulacion. Una epoca de felicidad inocente que invitaba a la magia por un boleto.

La generacion de aquellos niños aún recuerda el barquito de Tito como algo tan mágico y simple, como el momento feliz que no pide explicaciones: como tantas cosas que se valoran despues que pasaron.