Morgan, Margarita Mooney y los irlandeses que sentaron las bases de Areco

 Morgan, Margarita Mooney y los irlandeses que sentaron las bases de Areco

La estancia La Margarita, ubicada en el limite entre Giles y nuestra ciudad, concentra gran parte de la historia de Areco. Desde alli se pensaron las instituciones clave de cualquier sociedad: la fe, la salud y la educación.

Edward Morgan, llegado desde Irlanda alrededor de 1800, se casó con Margarita Mooney y forjaron un imperio a raiz de la tenacidad y el trabajo de alambrar campos primero, y con la ganaderia y la producción ovina después.

En 1845 construyeron la estancia La Margarita. La edificación, con ribetes castillescos, tiene las huellas de un tiempo donde todavía el ataque de los malones era moneda corriente; por eso el casco fue acondicinado para defenderse de esos embates.

Luego de establecerse en Areco y formar una numerosa familia, decidieron devolverle a la comunidad en obras de bien parte de lo que habian ganado mediante el compromiso y el trabajo de la tierra.

Margarita Mooney de Morgan fue una mujer de profunda fe y generosidad con Areco. Su legado perdura en iglesias, capillas, altares, instituciones y obras que son parte de nuestro día a día como vecinos.

Hablamos del hospital Maria Clara Morgan, llamado de ese modo en honor a una de sus hijas, la iglesia San Patricio junto al colegio Clowmacnoise, y la donación de terrenos al colegio Santa María (muchos años despues) por parte de sus nietos para expandir los límites del céntrico establecimiento educativo.

Todavía quedan en pie esos icónicos edificios que dan cuenta de la importancia que los inmigrantes irlandeses tuvieron entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, aportando a un San Antonio de Areco que estaba forjando su identidad social y cultural.

Hace unos días, en esa misma estancia que hoy sigue en manos de los descendientes directos de aquel visionario matrimonio, se llevó a cabo un encuentro Argentino-Irlandes con la participación de vecinos, inmigrantes del país europeo e incluso del ex embajador de Irlanda en Argentina.

Alli se pusieron en valor las obras afrontadas por la familia Morgan y se relataron las experiencias que atravesaron Edward y Margarita para llevar a cabo aquellas construcciones, que forman parte del nervio histórico arequero.