Las calles de Areco, con pocos carteles que indiquen sus nombres

 Las calles de Areco, con pocos carteles que indiquen sus nombres

Areco recibe cada fin de semana a miles de visitantes de distintos puntos del país y del exterior. Sin embargo, recorrer la ciudad no siempre es sencillo: en muchas calles faltan carteles con los nombres y, donde existen, en varios casos están deteriorados o resultan directamente ilegibles.

La ausencia de una señalización clara se convierte así en un problema cotidiano para turistas, repartidores y también para los propios vecinos, en una localidad que construyó buena parte de su identidad y su economía alrededor del turismo.

Los primeros carteles con nombres de calles aparecieron recién en la década del treinta. Eran placas de chapa enlozada, de fondo azul y letras blancas, algunas de las cuales todavía pueden verse en frentes de casas antiguas entre Lavalle y la avenida Vieytes.

Con el crecimiento del pueblo y su consolidación como destino turístico —primero a partir del río y el balneario, y luego con proyección internacional tras Don Segundo Sombra— la falta de señalización comenzó a hacerse cada vez más evidente.

Ya en los años noventa, la Asociación de Artesanos reclamó al Municipio la necesidad de identificar las calles con nombre y numeración, con un diseño similar al de los antiguos carteles y acorde a una ciudad que recibía visitantes de manera sostenida.

Recién en 2003 se implementó un primer proyecto formal: se señalizaron diez calles del casco histórico con carteles sobre muro, inspirados en los modelos originales. La iniciativa, sin embargo, no tuvo continuidad. Algo similar ocurrió años más tarde, cuando se incorporaron ocho calles más, sin que el plan avanzara hasta conformar una red coherente y funcional para toda la ciudad.

El resultado es el que hoy se percibe al caminar Areco: una señalización fragmentada, incompleta y despareja.

En la actualidad, con un pueblo más extenso, una gran cantidad de vecinos que viven de la actividad turística, nuevos emprendimientos que necesitan ser localizados y un aumento constante de entregas a domicilio a través de plataformas digitales, la falta de carteles vuelve a quedar en el centro de la escena.