La primera fábrica de cerveza y aperitivos de San Antonio de Areco

 La primera fábrica de cerveza y aperitivos de San Antonio de Areco

A finales de la década de 1880, el inmigrante italiano José Bertola fue uno de los empresarios más pujantes al momento de fortalecer la temprana matriz industrial de San Antonio de Areco.

Bertola trajo desde Turín la marca familiar Fratelli Bertola que ya producía cerveza y bitter, un aperitivo amargo que se podía combinar con ginebra.

En su fábrica de la actual calle Arellano, entre San Martín y General Paz, Bertola le agregaba valor a la cebada que se cosechaba en los campos de la zona. Años mas tarde le sumó la producción de soda.

Todavía, más de 100 años después, muchos atesoran como una verdadera reliquia las botellas de barro y los sifones de vidrió con la marca Bertola estampada.

En el zótano de la antigua fábrica de bebidas, hoy casa de familia de sus descendientes directos, Bertola almacenaba la cerveza en grandes piletones que al día de la fecha se conservan como vestigios de nuestra historia.

En esos tiempos pioneros, Don José también llevaba sus bebidas a San Andrés de Giles utilizando un carro que atravesaba los caminos de tierra de la época.

Livia, una de las hijas de José, fue una de las primeras maestras del pueblo, y su hermana Adela, una de las fundadoras de la Biblioteca Belgrano, tradicionalmente dirigida únicamente por mujeres.

Livia fue durante muchos años Directora del Colegio Santa María de la Asunción, pero hay un dato que pocos vecinos conocen: entre 1922 y 1927 dictó clases y dirigió la Escuela Normal Vieytes, que adscripta a Pergamino, fue el primer establecimiento de nivel secundario de una incipiente ciudad que aún ni siquiera contaba con calles de adoquines.

Cuando Livia Bertola falleció en 1977, la Municipalidad le colocó su nombre a una pequeña sala ubicada en la entrada del salón Guerrico. Hoy, en esa dependencia, atiende la Dirección de Cultura.