La historia de cómo el tren resignificó la vida de San Antonio de Areco

 La historia de cómo el tren resignificó la vida de San Antonio de Areco

El 1° de junio de 1880 la Dirección provincial de ferrocarriles habilitó la estación San Antonio de Areco del Ferrocarril del Oeste, que además fue cabecera de la mensajería Comercio del Norte.

Podemos definir este hecho como “otra fundación de San Antonio de Areco” porque a partir de allí en las cercanías de las vías del ferrocarril se comenzó a desarrollar un importante polo urbano -social, con el tren como principal sustento de la actividad económica.

Apenas prestando un poco de atención es fácil ver viviendas muy antiguas en una zona que lentamente se fue poblando de vecinos, almacenes, bares, casas de alojamiento, fondas, carnicería, panadería, predios para hacer deportes y una escuela primeria, la N° 8 que entre 1930 y 1949 funcionó donde actualmente esta la sede del Club San Antonio.

El ferrocarril dinamizó la economía local porque permitió transportar de manera más moderna y ágil la producción primaria del campo y la industrial del molino harinero hasta los lugares de comercialización.

Tal es así que en 1921 Pedro Casso construyó el galpón que hasta hace poco tiempo atrás fue propiedad de la empresa Granel Sur. El sindicato de bolseros tuvo su lugar de reunión en la esquina de Fitte y Pellegrini.

Pero también el tren mejoró las comunicaciones con la llegada de la correspondencia para el correo y generó empleó porque nuestra estación fue la cabecera de distribución de cartas para una amplia región: Carmen de Areco, Salto, Arrecifes, San Nicolás, Pergamino y Rosario. Areco, pueblo criollo desde su raíz, siempre contó con una excelente caballada y con eximios herreros y jinetes para realizar el trabajo.

Ya en 1900 se jugaba al futbol en la cancha de la Estación, con acceso por la esquina de las actuales Vieytes y Guiraldes. Rivadavia y Huracán nacieron en ese barrio y en 1943 se fundó Central Argentino que tuvo su cancha de bochas frente al estadio Enrique Fitte, otro símbolo de la barriada, que fue inaugurado en 1922.