El jardín La Flor del Ceibo cumplió 50 años de vida

 El jardín La Flor del Ceibo cumplió 50 años de vida

Cumplir 50 años no es sólo sumar tiempo: es haber sido parte de miles de comienzos. El Jardín de Infantes N° 904 “La Flor del Ceibo” llega a este aniversario con esa marca silenciosa pero profunda que dejan los lugares donde todo empieza.

Por sus salas pasaron generaciones de chicos que dieron allí sus primeros pasos, en un entorno que con los años se volvió entrañable para toda la comunidad de San Antonio de Areco.

Las clases comenzaron el 18 de marzo de 1976, en un espacio sencillo dentro de la escuela N°8, con una matrícula inicial de 60 alumnos, dos maestras y una preceptora. Ese inicio, pequeño pero lleno de vocación, fue el punto de partida de un crecimiento sostenido.

Con el paso del tiempo, la institución se consolidó y en 1989 se concretó el traslado a su sede actual, en la esquina de Martínez y España, donde continúa desarrollando su actividad.

A lo largo de los años, el jardín fue ampliando su propuesta y su estructura. La incorporación de la sala de dos años en 2008 marcó un nuevo impulso, y hoy la institución cuenta con cinco secciones en funcionamiento —dos en el turno mañana y tres en el turno tarde—, acompañadas por un equipo docente que incluye áreas como educación física, música y orientación escolar.

En 2010, el establecimiento recibió oficialmente el nombre “La Flor del Ceibo”, reforzando una identidad que ya era sentida por toda la comunidad.

A 50 años de aquel comienzo, el Jardín 904 sigue siendo ese primer lugar donde se aprende a compartir, a descubrir y a confiar.

En cada rincón hay huellas de historias pequeñas que, con el tiempo, se vuelven enormes. Y en este aniversario, el reconocimiento es para todos los que hicieron y hacen posible esa tarea diaria: enseñar, cuidar y acompañar, dejando una marca que perdura mucho más allá del paso por el jardín.