El estribo arequero, una artesanía que nos identifica como pueblo

 El estribo arequero, una artesanía que nos identifica como pueblo

Los cuernos de vaca, de carnero y de chivo fueron la materia prima para artesanías de uso desde hace por lo menos 3.000 años. Este oficio nos llega desde Europa a través de la conquista de América por los españoles. En la Edad Media existía la Asociación de Artesanos del Cuerno, llamados los “Cornuarios”.

Los Jesuitas enseñaron el oficio en sus Misiones de Argentina, según testimonio del Padre Sánchez Labrador. En nuestro pueblo tuvimos una misión Jesuita desde 1620 hasta 1767. Es pensable que en nuestros Pagos también se haya desarrollado el oficio ya que las vacas abundaban por haberse reproducido de a miles sueltas en los campos.

El Chifle para llevar agua, la Corneta que usaban las tropas de carretas y las galeras fueron clásicas en la zona. El oficio evolucionó hacia el estribo, prenda que venia desde España. Los estriberos conocidos mas viejos fueron Pablo Sánchez, y el “Puli” Ibarra, peones de la estancia La Enriqueta, de Don Martín Lavallol.

Otro estribero de la epoca fue Lino Rodríguez, maestro de Don Vicente Prieto, inmigrante español llegado al pueblo en 1890. Vicente fue quien le dio a los estribos un mejor grado de perfección profesional. Su ultimo trabajo fue para Gabino Tapia, senador y caudillo radical en 1930.

Blas Burgos, empleado de la estancia La Esmeralda de la flia. Duggan fue otro estribero de Areco. Su discípulo, Homero Tapia, es quien le da el ultimo toque de elegancia al Estribo Arequero, presentado en la primer exposición de Artesanías en 1970. Los discípulos de Homero fueron Luis Dambrosio y Marcos Van Rafelguem.