Dos arqueros titulares en permanente competencia, la estrategia del River campeón
Uno de los hechos más llamativos que tuvo la reciente consagración de River Plate como campeón del Torneo Clausura “10 años UNSAdA” fue que el técnico Enzo Canali alternó a los dos muy buenos arqueros que cuenta en el plantel: Geremías Calabrono y Sergio Palavecino, que jugaron un partido cada uno a lo largo del certamen.
Esta decisión del entrenador, arriesgada y poco frecuente, mantuvo en competencia y en ritmo a dos goleros de estilos deferentes pero que fueron figuras en los partidos decisivos.
Calabrono integró el equipo de la Plaza Belgrano que ganó el título de 2014. En 2020 pasó a Huracán y fue campeón con el globito. Luego retornó al club de la banda roja y su aporte fue importante en el primer clásico ante Rivadavia y en el cotejo de ida frente a San Carlos.
El ya legendario Palavecino está muy identificado con Rivadavia. Atajó en la época del tricampeonato con Oscar Menconi y defendió el arco panzanegra en la última vuelta olímpica de 2015. También jugó en Unidos. A los 37 años llegó a River Plate para ofrecer su personalidad, su oficio, su experiencia. También redondeó actuaciones destacadas en la revancha por la semifinal y en Capitán Sarmiento.
Canali, que sabe administrar a sus jugadores como pocos saben hacerlo, tenía a disposición a dos arqueros de alto nivel y calidad. Pensó una fórmula para aprovecharlos al máximo y obtuvo el mejor resultado.