Conversar en la calle, otra de las características de Areco
La costumbre de hablar en la vereda a través de encuentros casuales es muy del pueblo. Sucede por lo general en la zona céntrica, a la salida de algún banco, de la Cooperativa, de la Municipalidad, en la puerta de algún comercio.
Los encuentros por lo general son entre las mismas personas que al cruzarse en alguna esquina siempre tendran un tema para compartir o analizar.
Algunos encuentros datan de varios años, que se repiten cada tanto. Estas personas no se visitan en sus domicilios, pero prometen hacerlo, e incluso a veces proponen un asado para que el encuentro tenga un fin aleatorio a la próxima conversación. Aunque al igual que esas cenas que se programan a base de expectativas pasajeras, rara vez se realizan. Y está todo bien.
Por último estan las personas que van de visita a una casa, pero a la hora de irse, ya en la vereda acompañados por el dueño del hogar, se les ocurre que faltaba algo para hablar o contar, y asi pueden pasar treinta minutos más, durando ese epílogo mayor tiempo que la propia visita.
Son esos encuentros callejeros espontáneos, que producen ganas de compartir una charla con conocidos, pero al paso. Sin dudas, otra de las características de Areco.