Conocé la historia del Cine Teatro Vieytes de Areco

 Conocé la historia del Cine Teatro Vieytes de Areco

Muchos arequeros que ya hace rato peinan canas atesoran hermosos recuerdos de la antigua sala del Cine teatro Vieytes, que cambió definitivamente su fisonomía luego de las profundas obras de reforma que se inauguraron en marzo de 1969.

La Sociedad Italiana abrió su primera sala en 1900. Era pequeña, sencilla y con un escenario en donde actuaron cantores y grupos de teatro que hacían una parada en el pueblo en medio de sus giras.

Si bien ya en 1914 comenzó con las primeras proyecciones de cine mudo, fue a partir de 1921 que la sala, que todavía se llamaba Humberto 1°, se convirtió en un centro de atención para el vecindario de la época con la presentación de los dos grupos de teatro locales: Florencio Sanchez, que dirigía Pedro Marconato y Adelante y con las películas que los domingos y feriados proyectaba la empresa concesionaria Miguel Galli y Cía.

En principio la emisión de las películas eran acompañadas por un pianista y más tarde por las orquestas de José Benito Monserrat o la del Bar Tokio, por entonces propiedad de la familia Arrondo.

Ante el éxito popular, la Comisión de la Sociedad Italiana, bajo la presidencia de Domingo Pazzaglia hijo, decidió reformar el edificio y construyó una excelente sala con vestuarios detrás de un escenario mucho más amplio que el anterior, 24 palcos bajos, otros 24 altos, denominados como” gallinero” y otro más grande destinado para el uso de autoridades e invitados. A estos palcos se accedía por una escalera de mármol.

También se colocaron butacas de madera y se construyeron baños y boletería. Estas obras se inauguraron en 1925.

El cine teatro se comenzó a llamar Vieytes desde 1922 como parte de una campaña fomentada por el Municipio para homenajear al prócer de mayo nacido en nuestro pueblo.

A mediados de la década del 60, la entidad, presidida por Aquiles Pazzaglia, decidió modernizar sus instalaciones y con una inversión millonaria, más de 32 millones de aquel tiempo, demolió los viejos palcos y le dio a la sala su aspecto actual.