Antes monte Altaparro, ahora un parque utilizado por la comunidad
Quienes pasaron este fin de semana por el sector cercano al río Areco, antes de llegar al puente de la vieja Ruta Nacional 8, habrán notado una postal moderna: mantas desplegadas sobre el pasto, grupos de amigos conversando al atardecer y familias enteras tomando mate frente al río.
Ese gran espacio verde, con amplios claros y pocos árboles, se convirtió en uno de los puntos elegidos para descansar y encontrarse al aire libre, ampliando el circuito tradicional de la costanera del Puente Viejo.
Sin embargo, no siempre fue así. Donde hoy se extiende el parque abierto, hasta hace algunos años se levantaba el viejo Monte Altaparro: un tupido entramado de acacios negros, de espinas largas y filosas, que formaban un paisaje casi impenetrable.
Había senderos internos, angostos y algo salvajes, y un camino que bordeaba el río para quienes se animaban a caminar junto al agua.
Pero adentrarse en el monte era otra cosa: los caminos se multiplicaban, se cruzaban, y más de uno terminó desorientado entre la maraña verde, a apenas tres cuadras del centro.
A la vera del río vivía Lare, dedicado a la recolección de bolsas y plásticos. Su presencia formaba parte de ese paisaje silvestre que, visto a la distancia, parecía un pequeño mundo aparte dentro del pueblo. Para muchos ese monte fue territorio de aventuras infantiles y exploraciones que tenían algo de misterio.
Con el tiempo llegó el trabajo de limpieza y recuperación del predio: se retiraron los acacios y otras especies invasivas, se despejó el terreno y quedaron los árboles que valía la pena conservar. El resultado es este amplio parque, con más sol que sombra, que la comunidad terminó adoptando como propio.
Los domingos se llena de jóvenes que conversan, de familias que arman su ronda de mate y de vecinos que simplemente buscan un rato de tranquilidad frente al río.
El antiguo monte salvaje dio paso a un espacio compartido, y en esa transformación conviven la nostalgia de lo que fue y la celebración de un nuevo lugar de encuentro para Areco.



