Walter cobo y un merecido homenaje al máximo goleador de la historia

 Walter cobo y un merecido homenaje al máximo goleador de la historia

En la jornada inaugural del Torneo de Verano, la Liga Deportiva le tributó un merecido homenaje a Walter Cobo, el máximo goleador de la historia de nuestro futbol. Además, el mencionado certamen lleva el nombre del artillero.

El miércoles pasado hubo un sencillo acto sobre el verde césped del centenario estadio Enrique Fitte donde Maximiliano Bruno le entregó una plaqueta en reconocimiento a su trayectoria a un emocionado Cobo que estuvo acompañado por sus familiares.

¿Pero quién fue Walter Cobo? En estas líneas te contamos su historia.

Después de jugar la Etapa Nacional de los Torneos Evita de 1974 con un equipo juvenil de San Patricio dirigido por el inolvidable Roberto Brady, en la temporada siguiente Walter Cobo fue campeón con Unidos en Sarmiento. En esa época, cuando ya despuntaba para ser gran figura, jugaba de 8, con un largo recorrido que le permitía llegar de área a área con singular facilidad.

En 1976 pasó a Rivadavia, donde se encontró con Ricardo, su hermano mayor. En el club de la Avenida Vieytes estuvo hasta el 79, pero con un breve paréntesis en 1978 porque se fue a probar suerte a Banfield.

En 1980, ya convertido en un delantero penetrante, veloz y letal, se incorporó por primera vez a River Plate, una institución a la que le brindó muchas de sus mejores jornadas goleadoras. Con los de la Plaza Belgrano dio la vuelta olímpica en el 81 antes de emigrar a la Liga Mercedina.

En 1984 formó parte de la experiencia inaugural de San Patricio en el futbol de mayores. En el 85 llevó sus goles a Carmen de Areco. Después permaneció dos años en San Patricio. En el 88 estuvo en River Plate. En 1989 disputó la final del torneo Oficial con la camiseta de Ayacuá de Capitán Sarmiento. En 1990 también llegó a la definición del certamen pero jugando para River Plate.

En el 91 fichó para el desaparecido Vilaltella y Valls, en el 92 para Progreso de Villa Lía y en el 93 para Rivadavia. En 1994 se estableció en River Plate, entidad en la que perteneció hasta el año 2000. En ese periodo largo integró uno de los planteles más recordados por el pueblo futbolero: el que fue campeón del Apertura 98 con compañeros de la talla de Diego Maggio, Cristian Gallo, Gustavo Rozzolino, Maximiliano Martino, Mariano Gallo y Guillermo Massaroni, entre otros nombres, protagonistas de partidos vibrantes que convocaron a verdaderas multitudes que llenaron el cemento de la vieja tribuna del Estadio Enrique Fitte.

Cuando cerró su ciclo con los de la banda roja armó un nuevo proyecto deportivo con Social. Más tarde estuvo en San Antonio y en 2004 concluyó su dilatada y exitosa campaña en la institución donde 30 años antes había empezado a escribir su rica historia: Unidos. En la temporada de despedida, para ser fiel a su costumbre, anotó dos goles.

Además de sus inigualables condiciones técnicas, Walter Cobo exhibió una preparación física impecable y siempre jugó con la responsabilidad de un profesional. Sus piques veloces entrando por izquierda son un recuerdo que cotiza oro en la memoria de todos los que lo vieron jugar. Fue un delantero implacable, pero con la capacidad suficiente como para retroceder unos metros y sumarse al juego colectivo. Un apasionado que vivió y sintió este deporte como pocos lo hicieron. Con 174 goles realmente contabilizados en su haber, es el máximo artillero de la historia de la Liga Deportiva de San Antonio de Areco.