Rivadavia, ese equipo compacto que luchó hasta el final

 Rivadavia, ese equipo compacto que luchó hasta el final

Desde lo numérico y estadístico, el elenco de la Avenida Vieytes llegó hasta las semifinales de los dos torneos del año. En el Apertura cayó ajustadamente por penales ante San Carlos, que luego se consagró campeón y en el reciente Clausura, que todavía está en marcha, perdió con River Plate tras duros 180 minutos de duelo parejo.

Entre los dos campeonatos jugó 26 partidos, permaneció invicto durante 12 fechas y cosechó 44 puntos con una eficacia del 56,4%.

Desde el punto de vista futbolístico quedan muchos aspectos para destacar. Una de ellos es que Maxi Sanchez pudo definir con claridad una manera de jugar sencilla, casi de manual porque vimos a un conjunto compacto, con los centrales marcando hombre en zona pero además achicando espacios a la espalda de los volantes, por lo general Martínez y el chino Leguizamón que se movía con más libertad para tratar de ser el armado de juego.

A ellos se sumaron la dinámica de los volantes externos, la salida al ataque de uno de los marcadores de punta, por lo general Bautista Leguizamón y la rotación constante de los delanteros netos: Gallardo y Benítez.

Con esta idea madre ganó y perdió pero le presentó batalla de igual a igual a todos sus rivales y en todas las canchas porque supo ganar en territorios hostiles como Capilla del Señor y Capitán Sarmiento.

Pero lo más positivo que deja este 2025 es la cada vez mayor rodaje en Primera que fueron consiguiendo los juveniles formados en sus Inferiores: Lorenzo Pérez, Benicio Nievas, Sebastián Morris, Juan Parra, Juan Cattaneo, Elias Valente y sobre todo Ezequiel Alvarez, Kevin Benítez y Luis Zapata que permanentemente fueron titulares.

Esta es la mejor apuesta pensando en el futuro para poder quebrar esa racha de 10 años sin vueltas olímpicas que le duele en lo más hondo del orgullo al muy fiel hincha panzanegra.