La gotera, Rivadavia y la fábrica de carteras: qué esquina los une

 La gotera, Rivadavia y la fábrica de carteras: qué esquina los une

Entre 1929 y 1952, el Club Social y Deportivo Rivadavia tuvo su sede en la esquina de Fitte y Pellegrini, justo frente a la cancha y al sindicato de bolseros, en pleno barrio de la Estación del ferrocarril.

En ese edificio, propiedad de la familia Cánepa, que era conocido como La Gotera, porque a cierta hora de la noche y por efecto del rocío comenzaban a caer gotas desde el techo de chapas, se realizaron grandes bailes populares con la animación de las orquestas más reconocidas de aquel momento.

Los bailes se realizaban una vez por mes y contaban con una nutrida participación de vecinos y familias enteras, que llegaban a lugar en los autos de alquiler de Nicolás Fagnani y José Roberto que eran hinchas de la primera hora del expreso.

El principal promotor de esas recordadas reuniones bailables fue Juan Bautista Maggio, dirigente muy ligado al club y padre de Adolfo Inocencio, que luego presidió la institución durante más de 20 años.

Rivadavia, que también organizó allí almuerzos memorables, intentó varias veces comprar el edificio pero nunca tuvo una respuesta favorable de sus dueños.

Posteriormente en esa esquina, que hoy está derruida y abandonada, funcionó una panadería. Más tarde se instaló un taller de bordado y por último la fábrica de carteras que le dio un perfil industrial a la zona.

A comienzos de la década de 1950 Rivadavia, que el 9 de julio de 1934 había inaugurado su propio campo de deportes en el terreno donde actualmente está la Escuela 8, compró los lotes ubicados sobre la calle Aristóbulo del Valle, entre la Avenida Vieytes e Yrigoyen.

Cuando se mudó a su nuevo domicilio, ya en el verano de 1953, comenzó con los torneos nocturnos de Baby Futbol, que hasta mediados de la década del 80 marcaron a fuego una etapa de la vida social y deportiva de San Antonio de Areco.