Ir a todos lados en auto, una costumbre de pueblo que genera demasiado tránsito
Se puede ver en los bancos, cuya clientela tuvo siempre el berretin de estacionar al lado o enfrente, aunque viva a tres cuadras. También los que viven mas lejos, aunque la intención del estacionamiento inmediato es la misma. Como si aparcar a una cuadra o dos significase una perdida de tiempo por tener que caminar unos minutos.
En los comercios sucede lo mismo. Hay que estacionar justo al lado o enfrente, porque si no se pierde tiempo. Sin embargo después también caminamos hasta el Club de Pescadores, por la Colectora o a Vagues, como actitud aeróbica, como si caminar por ahí fuera más sano que desde la casa hasta la verduleria.
Pero es cierto que con la actual realidad económica se ve más gente caminando y en bicicleta. Muchos han llegado a la conclusión que el combustible para el auto ha hecho tambalear la economía familiar. Otros directamente lo guardan, ahorrándose el seguro por un tiempo. Algunos ya han vendido su coche y compraron una bici.
El nuevo panorama reinante ha cambiado la escena urbanística de nuestro pueblo. Hoy se ven muchas mas personas que antes caminando y en bicicleta, no solo por el centro de la ciudad.