Cumple años un ícono del río Areco: el Piletón
El caluroso enero de 1970 se inauguró oficialmente el Piletón, una de las postales más emblemáticas de San Antonio de Areco y un punto frecuentemente visitado por cientos de vecinos y de turistas que llegan a nuestra ciudad.
A finales de 1969 y tras la gran inundación de octubre del 67, Angel Bernardo Alonso, intendente en el segundo tramo de la autodenominada Revolución Argentina, completó los trabajos iniciados en la cuenca del Rio Areco por su antecesor en el cargo, José Emilio Ramírez, y construyó el piso de hormigón del Piletón.
Esa tarea demandó más de mil toneladas de cemento, gran cantidad de escombros y 500 toneladas de escoria de altos hornos. El proyecto fue dirigido por el ingeniero Edmundo Bass y fue ejecutado por personal de la subdirección de Obras y Servicios Públicos del municipio, bajo el mando de Roberto Giorno.
La inauguración del renovado piletón se llevó a cabo el 10 de enero de 1970 y la obra, que también contó con flamantes baños, fue bendecida por el sacerdote Wandelin Rofner. En ese mismo acto, que como se estilaba en aquellos tiempos concluyó con un vino de honor, Alonso le otorgó el control y la administración de la costanera a los Bomberos Voluntarios, labor que mantuvieron hasta bien entrada la década de 1990.
Posteriormente, al comienzo de la temporada veraniega del 71, el intendente le impuso al Piletón el nombre de NEGRO LECHUZA, en memoria del excelente nadador que fue Pedro Crisólogo Lucero, un vecino muy popular que había fallecido en un lamentable accidente de tránsito a finales de los años 40.
De esta manera la zona balnearia reforzó su fisonomía que ya contaba con la pileta del Club Náutico y el camping ubicados en el Parque Alonso, y con las antiguas piletas infantiles en la margen izquierda si seguimos el curso del agua del rio.


