Areco registró altos grados de fuegos artificiales durante Nochebuena
Durante los festejos de la Nochebuena en San Antonio de Areco se registraron numerosos episodios vinculados al uso de pirotecnia ruidosa, a pesar de que en el distrito rige desde 2016 la Ordenanza N.º 4172, que prohíbe de manera expresa la fabricación, venta, tenencia, transporte y utilización de todo tipo de pirotecnia con efecto audible o sonoro.
La normativa, sancionada por unanimidad por el Concejo Deliberante, establece que solo están permitidos los fuegos artificiales de carácter lumínico o fumígeno, sin estruendo. Sin embargo, durante la noche del 24 de diciembre el estrépito generado por la pirotecnia utilizada en distintos puntos de la ciudad fue intenso y sostenido.
Como consecuencia de estos ruidos, numerosos perros y gatos escaparon de sus hogares atemorizados. Varios vecinos reportaron mascotas extraviadas y, en los casos más graves, animales que resultaron atropellados al huir desorientados. Al día de hoy, aún se buscaban varias mascotas que no lograron regresar a sus casas.
El impacto no se limitó al ámbito animal. La utilización de pirotecnia sonora afecta de manera directa a personas sensibles a los ruidos estridentes, en especial bebés, adultos mayores y personas con trastornos del espectro autista, para quienes este tipo de estímulos puede generar crisis, ansiedad y alteraciones severas.
En este contexto, volvió a ponerse en discusión la necesidad de garantizar el cumplimiento efectivo de una normativa que existe desde hace casi una década. Si bien la ordenanza prevé controles especiales durante las fiestas de fin de año, así como sanciones que incluyen multas, decomisos y clausuras, lo ocurrido en Nochebuena dejó en evidencia la falta de operativos adecuados para prevenir y desalentar el uso de pirotecnia prohibida.